viernes, 14 de enero de 2022

Microlecturas | 14 | Todo esto será tuyo



La escritura del taller del escritor —las reflexiones sobre su oficio, apuntes improvisados al hilo de sucesos cotidianos, observaciones sobre asuntos del presente— suelen enriquecer la obra literaria de quien los anota, y, en ciertos casos, como este volumen de Jordi Doce —libro de ensayos y diario personal felizmente conjugados—, consigue emanciparse en un título con personalidad propia. Todo esto será tuyo es una introspección en la labor creativa del autor y un retrato de atmósferas antes que de situaciones. Y también una hermosa colección de aforismos entreverados, donde lo dispar queda unido por el estilo y la personalidad.

domingo, 9 de enero de 2022

Microlecturas | 13 | Poesía


Guido Cavalcanti (1858-1300) realizó la triple conexión que convirtió la poesía en lo que es: la sensualidad (li occhi), el sentimiento (il core) y la razón (la mente) entreverados. Una implicación que atribuye el poeta italiano a los efectos de la dama: «Vos, que a través de mis ojos pasaste / al corazón despertando la mente» —«e destaste la mente che dormia» dice en el endecasílabo original. Una poética que no solo es del contenido, sino también de las formas irguiéndose en la definición: la sensualidad del sonido, la certera expresión de la palabra y lo ponderado de la construcción. 

miércoles, 5 de enero de 2022

Pequeño cuento de la noche de Reyes



En un espacio junto a la ventana en el que no hay absolutamente nada —la alfombra, quizá, sosteniendo el vacío— posas la mirada y la detienes. Solo esta noche. Los ojos no saltan el cristal por escrutar la calle y sus transeúntes. Tampoco buscan otro refugio entre las páginas de un libro o las imágenes de una película. Esta noche te sumerges ahí, donde nada merece la pena ser visto y, sin embargo, contemplas una taza con café, unas galletas en un plato. Al lado, una pastilla de chocolate, caramelos, una manzana y un recipiente con agua para los camellos.

sábado, 1 de enero de 2022

Qué tal, 2022



Introdujo un ramillete de violetas por la ranura del buzón. Es lo que las reminiscencias le sugirieron, una canción que apenas recordaba, pero que le había gustado a ella cuando eran novios. Entonces. Dos, dos, dos. Como si el año le enviara un mensaje a una relación que la desidia había erosionado. Vio una película de drama romántico en la plataforma una noche en la que ella se acostó temprano y entre lágrimas lo decidió. Un ramito de violetas. En Año Nuevo no salieron de casa, y al día siguiente un envío lo espachurró contra el fondo, dejándolo todo pringado.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Bye bye 2021


—Vaya, tú por aquí. 
—Sí, qué coincidencia. 
—¿Y te llamabas, que no me acuerdo? 
—Día 
—Ah, sí, Día. Como el de ayer. 
—Bueno, sí, compartimos nombre, pero la numeración es diferente. 
—Como yo. 
—Usted la mantiene más tiempo. 
—Sí, es cierto. ¿Y dónde vas, muchacho, por este camino? 
—Creo que circulamos hacia el mismo destino. 
—¿Otra coincidencia? ¿No me estarás engañando? 
—En absoluto, señor Año, si lo desea podemos ir juntos. 
—Ay, no sé si podré seguirte. Ya ando cansado. 
—No se preocupe. Yo soy su cansancio. 
—¿Tú? Tan escueto, tan niño, qué vas a ser nada mío. 
—Su final.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Pequeño cuento de Navidad

Informa a los vecinos de que este año no desea iluminar con luces el balcón, ni piensa colocar en la puerta una guirnalda de acebo, tampoco adornará la casa con vinilos y menos con un abeto. Se abstendrá de encender velas y no piensa bajar de lo alto del armario la caja de zapatos donde guarda, envueltas en papel de diario, las figuritas del belén. No comprará una maceta con una poinsetia ni ningún otro objeto que recuerde la fecha. Aunque, quizá, la planta no tenga la culpa de su enfado, ni el acebo, ni el árbol, ni las figurillas…

domingo, 19 de diciembre de 2021

Microlecturas | 12 | Música. Cinco puntos para hacer explotar un corazón

Creo que la música no se ha preocupado nunca por explicarse. Con el prodigio de sonar tiene suficiente. De ahí que las palabras que la describen sean prestadas (color, textura), o del montón (forma), o tan genéricas que en la lengua sirven para nombrar cualquier cosa (ritmo, armonía). Con estos cinco conceptos, que solos no van a ninguna parte, la música es capaz de cautivar cualquier oído. Con ellos la profesora Maitane Beaumont ha escrito una interesante historia de la música, no organizada con cronologías, sino por cómo han ido creciendo esos cinco caracteres fundamentales. Más uno previo, el silencio.


martes, 14 de diciembre de 2021

Microlecturas | 11 | Lecciones de solfeo y piano

Tres breves lecciones de Pascal Quignard sobre el rencor, la amistad, la lectura. No hay en su fragilidad de evocaciones casi sabiduría, solo una acumulación sabia del tiempo. El que al pasar abandona en la aridez el nombre de los muertos, y es menester pronunciarlo para desenterrar el sentido de quien escarba con las manos. Ese tiempo que al huir seca el hoyo de las palabras y queda su hondura rellena de escombros por debajo del apresurado caminar. Tres breves lecciones para aprender a leer. Las frases escritas, pero también aquello que no se lee, la dignidad o el amor.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Microlecturas | 10 | Hasta que la muerte nos separe


Elías Moro se inventa en este libro un subgénero nuevo: el microrrelato negro. Pero, sobre todo, lo que descubre es —gracias a una mezcla de giros coloquiales, descripciones significativas y un magistral uso de la elipsis— el tono exacto que necesitan estas piezas tan breves —de un par de líneas hasta un par de páginas— para hacer verosímil en el texto la escenografía de un asesinato con una apoteosis de ironía. Ciento treinta relatos cuyos títulos, de apenas una palabra o una frase hecha, se presentan en orden alfabético, como lo que en realidad son: una enciclopedia minimalista del crimen.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Microlecturas | 09 | Como verde y el paisaje inalcanzable

Cuando Francesco Petrarca ascendió a la cumbre del Mont Ventoux, en 1336, solo para admirar el paisaje, su modo de compartirlo fue escribir una célebre carta con el relato. Desde entonces lo contemplado ha pasado a poemas, a lienzos, a murales. Y a fotografías. Y, sobre todo, ha delatado qué pensamiento ocultaba debajo. Gema Pastor Andrés se pregunta cómo mira el paisaje la fotografía contemporánea, y la pequeña colección de fotógrafos que convoca le proporcionan interesantes respuestas: como decorado en fin de semana, como lo que existe junto a la autopista o por debajo, como parque donde pasar los domingos.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Microlecturas | 08 | Cancionero en vida de Laura

Algunos libros no quedaron concluidos cuando su autor dejó de añadirles páginas. O dicho de otra manera, la tentación de continuar la escritura de los libros admirables es un germen literario. Sobre un impulso de devoción hacia Petrarca, Daniel Rodríguez Rodero reescribe su propio aprendizaje en la desventura, los anhelos y las heridas que impactan en la experiencia. Lo hace sobre el cauce formal del soneto, que es al mismo tiempo homenaje de lector, taller de escritura y convicción de que las antiguas usanzas no tienen nada despreciable, al contrario, le añaden a la escritura contemporánea, paradójicamente, una voz discordante.

sábado, 27 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo primero)


La palabra «imposible» viste traje gris, desarreglado, con hilos sueltos en la bocamanga, y la camisa, que parece blanca, colecciona manchas de diversa procedencia. Lleva gafas de sol, aunque siempre permanezca en un interior, y habla sin pronunciar del todo los sonidos, por eso nunca se le oye afirmar nada que sea posible. Con aire de inspector de policía en una película de los años cincuenta, o de un dentista cuando aún no existían odontólogos. El miedo es el arma en la que más cree. Discursea, pero nadie entiende lo que dice. La palabra «imposible» forma parte de otro diccionario.

martes, 23 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo)


La luz sombrea a lápiz, solo por uno de sus costados, la forma de la casa, del limonero, de las plantas, del gato cuando aparece y la figura de mi cuerpo de la que nace el extenso hilo de la manguera. Tiene un excelente trazo para sombrear también las salpicaduras del agua que saltan sobre el jardín que refresco. En verano, curiosamente, esta habilidad de oscurecer es la que más aprecio. La que incluso persigo entre el brillo y desnudez de los colores que extienden su ceguera. Refugiado en lo sombrío, con un vaso de agua fresca, celebro el calor.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo noveno)


Los domingos usan gafas de entomólogo y caminan atentos únicamente a los detalles del universo. Tampoco les preocupan las nubes, las simas geológicas y menos aún los llamados seres humanos. Solo existen para los domingos especies de escarabajos, colores de mariposas y belleza en las mariquitas. Llevan trajes pasados de moda y calzado con surcos tallados por el tiempo. Comprometen su reino por descubrir un coleóptero desconocido cruzando cualquier campo en barbecho y tras capturarlo lo sueñan sujeto por una aguja al fondo de una caja de insectos, que es un lugar de aire quieto, luz tenue y contraventanas cerradas.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo octavo)


Agosto es un mes cansado. Solo le gusta descansar. Por la mañana, por la tarde. Por las noches despierta de su pereza congénita y acude allí donde escuche alboroto. Disfruta bailando canciones de pachanga con una camisa de flores tropicales, pantalones cortos y calcetines estirados hasta debajo de las rodillas. Agosto es un mes lechuguino. No soporto su carácter, pero aprecio la manera voluptuosa de descansar que sostiene como filosofía. Me acuesto con cualquier pretexto en la tumbona por ver pasar las nubes que van de camino hacia otros meses más formales, y tal vez más elegantes, pero menos irresponsables.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo séptimo)


Al rocío lo que le gusta es engalanar el cabello de los paseantes. Tampoco demasiado, y con delicadeza. Es devoto de los tránsitos. Recorrer el que va desde lo oscuro hacia la claridad es su propósito principal. Y lo cumple con fiabilidad gracias a su esencia de lágrima, que le proporciona la condición de transformar la tristeza en alegría sin necesidad de que transcurra el tiempo. El rocío habla en voz baja, pero prefiere escuchar. En especial le emociona oír los gorjeos de ciertos pájaros y el rumor de las hojas en las copas al paso enloquecido de la brisa.

viernes, 5 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo sexto)


Los días. En una época fueron un estuche con colores para pintar, un lápiz para escribir en papelitos muchas veces doblados y el anillo de plastilina de quien conserva un recuerdo que ha olvidado. En el fondo del cajón de la cómoda dedicado a guardar trastos, ahí se quedó junto a otros atributos de la infancia. En la edad adulta ya no se pintan los días, ni se escriben secretos en caligrafías confidenciales y la memoria entera permanece apretujada en aquel cajón que sirve para todo lo inservible. Aun así, los días continúan siendo el estuche que ya no está.

lunes, 1 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo quinto)


¿Sabrá la niebla hacia dónde se dirige cuando se extienden las sombras? ¿Encontrará los senderos y taludes que desea cegar con su presencia en la ceguera de la noche? ¿Hallará en la luna un punto de referencia que la oriente después de hurtársela a los demás? Como no consigo vivir sin resolver estas incógnitas, en noches de fosca me gusta salir a recorrer las calles y las plazas en las inmediaciones del puerto. El hecho de no ver dentro de la no visión agiganta el sinsentido de la irrealidad en la que la única realidad tangible para mí soy yo.

miércoles, 27 de octubre de 2021

Diario — 2044 : : : .


…En la última feria que recuerdo solo paseaban entre las atracciones viejos cuyos achaques les impedían acceder a su niñez. Aun así, se empeñaban en pagar el ticket del carrusel para que girase unas cuantas vueltas, aunque fuera lleno de niños imaginarios, los que no hacían cola ante la taquilla ni frente al puesto —la cubeta llena de inmundicias— del algodón de azúcar. Tampoco lo conseguían porque nadie les aceptaba ya los billetes que se negaron a entregar en las oficinas bancarias. Los empleados dormitaban en los autos de choque y se comían a puñados las golosinas de la tómbola…

sábado, 23 de octubre de 2021

Diario — 2044 : : :


…«No, no sé nada de conflictos bélicos. Ni quiero saberlo. No me diga nada. Prefiero no enterarme» —se me ocurre hacerle un comentario trivial a la vecina con la que coincido en el ascensor directo, por decir algo, y casi tengo que abandonar el cubículo por la ranura de climatización con su enfado—. «Ya tengo programado mi servicio de noticias para que me entregue solo las que sigo. No quiero saber nada de seres malvados, de crímenes abyectos ni de países descarriados. Prefiero ahorrármelo. Ya tengo suficiente con el parte diario de mascotas abandonadas. No se imagina qué desgracias»…

lunes, 18 de octubre de 2021

Diario — 2044 : : .


…Se parece a la felicidad contemplada en un holograma. La luz risueña de los días dulces. Las sonrisas. Es lo que ve quien observa sin fijarse en nada más. El cuello erguido, el pecho inflado. Y cuando el fotógrafo dice «Buena», aunque apague el foco que entregaba suavidad a la escena, continúan las sonrisas. Unas frente a otras, aunque delante no haya nadie, pese a que los ojos se hayan marchitado antes de posar. Sonrisas. Lo que se mira cuando la vista no encuentra las manos. Crispadas, clavándose las uñas en los dedos, desgarrando, para que no asome, el miedo…

jueves, 14 de octubre de 2021

Diario — 2044 : :


…Se sabe que el interior está ocupado porque de vez en cuando alguien, posiblemente un familiar o un conocido, se acerca con un embalaje hermético y lo abandona junto a la puerta. O porque el servicio de distribución aparece y desaparece. Pocas noticias más circulan sobre el asunto. Un sistema de radiación bloquea puerta y vanos. Tampoco sé con exactitud cómo y quién entra los paquetes que dejan en el exterior. No hay vigilancia ni informan a los vecinos. En general son pisos desocupados que una mañana aparecen sitiados y, se supone, con un prisionero que nadie ha visto llegar…

sábado, 9 de octubre de 2021

Diario — 2044 : .


…Los aviones municipales descargan sobre los chalets de las afueras su enorme barriga, un azote de agua que derriba las palmeras encendidas y al caer de golpe convierte en géiseres las piscinas privadas. Nadie queda en los porches donde arden tumbonas y muebles de teca, ni en las neblinosas calles de las urbanizaciones. Hace horas que los habitantes han huido en lujosos coches, a veces, cuando solo había dos en casa, por separado: el hombre conduciendo el deportivo; la mujer, el 4x4. Los bomberos atraviesan los jardines con largas mangueras, sus pesadas botas hunden en la tierra las flores ahumadas…

martes, 5 de octubre de 2021

Diario — 2044 :


…Por el carril de mono-conductores acumula insultos y agravios, también algún golpe. Tampoco los peatones le quieren ver por el suyo y si se asoma por la calzada de los vehículos, la policía lo detiene de inmediato. Por su vía le adelantan patinetes y ciclos electromagnéticos a velocidades que estremece ver cómo lo dejan atrás. Pero le gusta pedalear. Como en otras épocas olvidadas hacían los ciclistas. Los niños lo señalan con el dedo cuando lo ven pasar, las madres se carcajean con gesto de suficiencia y alguna abuela sonríe con nostalgia. Es un negacionista del progreso, dicen, un anacronismo…

viernes, 1 de octubre de 2021

Diario — 2044 .


…con mochilas escolares a la espalda y el uniforme desajustado del final de la jornada, en contra de su costumbre silenciosos, se escabullen camino de la plataforma de aires acondicionados en la cubierta del edificio. Nadie sabe cómo han conseguido la llave de la puerta que, a veces, por descuido dejan a su espalda entreabierta. Desde ahí, aún más cauto que ellos, me asomo a observarlos. Solo se sientan en círculo y se quitan la mascarilla. Ni siquiera hablan entre sí, pero se miran intensamente y con el dorso de la mano se acarician unos a otros las mejillas reveladas…

lunes, 27 de septiembre de 2021

Diario — 1944 : : : .


…de madrugada llegan. El estertor de motores al apagarse hace temblar los cristales. Ni una voz. Las voces amanecen con el día. Cuatro empleados en camiseta de tirantes azul oscuro salen del remolque y empiezan a descargar bultos. Tras la ventana ante la plaza vacía no existe otro entretenimiento. En la arena trazan un círculo de estacas que clavan a golpe de mazo. Luego suenan alarmas y a prisa cubren con lonas los caballos de madera, el camión de bomberos, un descapotable y un tanque sin cañón. Los aviones llegan por el cielo y se van. Como hará el carrusel…

jueves, 23 de septiembre de 2021

Diario — 1944 : : :


…nada existe tan incapaz de guardar secretos como una escalera con peldaños de madera. Ni el paso a paso más discreto logra la mudez. Siempre suena un crujido que delata. Un rumor de vigas que suspiran al sentir un peso en el lomo. Es lo que me alerta del tránsito de vecinos a medianoche. En zapatillas. Si fuera uno, lo hubiera dejado correr como amores desesperados. Pero, ¿tantos al mismo tiempo? Me atrevo a salir. En un rellano inferior advierto un reflejo tenue. Una puerta abierta. Y al fondo, en penumbra, una voz. Avanzo. Allí todos, alrededor de la radio…

domingo, 19 de septiembre de 2021

Diario — 1944 : : .


…el ruido de los motores que cuartea el cielo nocturno trae también el olor del humo de lo que todavía no arde. Las calles de la ciudad, un montón de troncos apilados cuya densa humareda ennegrece la oscuridad con su presagio. Cuando hasta las piedras ardan y el estruendo de las bombas que ya han dejado de caer sea entonces el que permanece insistente en los oídos. Ninguna sensación coincide con su tiempo. Es el miedo lo que distorsiona las percepciones. Y es también la memoria la que crepita en los incendios. Un fuego que celebra lo prohibido: el sobrevivir…

martes, 14 de septiembre de 2021

Diario — 1944 : :


…su estela es negra. Nube oscura a ras del empedrado. Había sido de chapa blanca. Ha perdido también la calandra, los embellecedores de la óptica, el parachoques y los tapacubos. Antes parece el cadáver de una furgoneta, pero ruge el motor calle arriba, ensucia la calle y cuando llega a la plaza, al frenar de golpe, derrapa sobre la arenilla y las hojas secas que nadie limpia. Un tipo con el pecho descubierto y pantalones de soldado abre la portezuela trasera y arrastra fuera un cuerpo con las manos atadas a la espalda. Y ronchas en el rostro. Otro prisionero…

viernes, 10 de septiembre de 2021

Diario — 1944 : .


…en la mañana primaveral, clara, mientras los vencejos trazan incansables sus ejercicios geométricos, una columna apretada y oscura, radicalmente negra, asciende. Su pedestal son las llamas que, tras la explosión, arden con intensidades rojizas y moradas desde los depósitos de la gasolinera. Ya en el cielo, el siniestro cilindro parece alcanzar la techumbre que sustenta y se disuelve sobre el lugar en un artesonado sombrío de pestilente neblina. Los habitantes salen apresurados a los balcones, aún vestidos con las túnicas blancas de la noche, se asoman a las ventanas, despeinados, legañosos, hipnotizados por el caótico canto de las sirenas municipales…

domingo, 5 de septiembre de 2021

Diario — 1944 :


…no tiene timbre y tampoco lo necesita. Le basta con llevar los guardabarros sueltos para que el soniquete lo anuncie. Recorre el ciclista las calles de los pueblos, sin importarle que haya barro o piedras por los caminos. Si llueve, extiende un chubasquero. Si arrecia el viento, se pone gorro de lana y un abrigo de soldado al que ha arrancado las insignias. Se detiene cuando susurran su nombre, que nadie más oye. Explica cuanto sabe del frente —noticias, bombardeos, fallecidos— y devora allí mismo, antes de volver a subirse a la bicicleta, el mendrugo que le entregan a cambio…

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Diario — 1944 .


…al oírlos acercarse salen corriendo de los pisos sin que nadie les avise y suben a la azotea. Media docena de muchachos, a veces más. El cabello, trasquilado por algún familiar, revuelto; los ojos, con el mohín de centinela bien aprendido. Ya por el ruido de los motores discuten los modelos. «Son Mustang», oigo que uno afirma. «Quia —le contradice otro—, suenan a Curtiss». Siempre hay quien prefiere la melancolía: «Una vez vi pasar un Lockheed». También yo, quise decirles, pero entre las nubes se afilaba el destello de la visión que ya les cegaba, y todavía sigo impresionado

viernes, 27 de agosto de 2021

Microlecturas | 07 | Micronesia


Con los cuadernos donde el escritor anota impresiones, frases, citas Vicente Luis Mora ha escrito un dietario fractal, figura que evoca las conexiones que el lector traza entre fragmentos. En una prosa aforística, narrativa y en ocasiones ensayística, Micronesia da testimonio de vicisitudes, observaciones, paradojas y almacenamiento de ideas del escritor mientras está pensando. Llaman la atención los brillantes mosaicos de fragmentos sobre asuntos concretos: una vez leídas todas las teselas eruditas surge una imagen en la mente del lector que no estaba en ninguna cita leída, emerge una impresión nueva, una suerte de escritura propia compuesta por frases ajenas.

lunes, 23 de agosto de 2021

Microlecturas | 06 | Cartografía del Raval


De niño, a Agustín Calvo Galán, le sorprendió ver cómo un turista fotografiaba su calle en el Raval, angosta, sombría, con las coladas en los balcones. Se dio la vuelta por ver qué le podía interesar y lo que vio es lo que ahora cuenta en esta crónica. Que lo es, en una parte, del barrio, desde la antigua degradación hasta el deseo especulativo, pero también del hecho de guardar la almendra cultural de toda la ciudad. Y en la otra parte, son las memorias del niño y del joven que encarnan la vida contradictoria de este céntrico margen urbano.

miércoles, 18 de agosto de 2021

Microlecturas | 05 | Cuaderno de Beirut


El diario tiene la rareza de poseer escasas convenciones que clasifican a los géneros literarios. Y estos cada vez se sienten más incómodos con las convenciones que los clasifican. Es lo que justifica la presencia de Cuaderno de Beirut en una colección de poesía. Poéticas son las elipsis constantes entre fragmentos, la intensificación de detalles que cobran valor simbólico y una estructura organizada en círculos de percepción, desde el dibujo casi hiperrealista inicial, las descripciones y situaciones se difuminan y «todo lo visto y amado se escurre con el agua» en este viaje iniciático a las fuentes de la comprensión.

sábado, 14 de agosto de 2021

Microlecturas | 04 | Veracidad del mapa


En los libros compartidos por fotógrafos y poetas, este suele mandar sus poemas y aquel mostrar sus imágenes. Y el maquetista se las ve y se las desea para maridar algún detalle. Pero los poemas de Marta Agudo en Veracidad del mapa leen el interior de las imágenes, o quizá sean las imágenes las que comprenden a los poemas. Pero no se interpreta la imagen, los poemas son sus poemas, con su estilo y temas, y parece que sea el fotógrafo quien haya salido a la realidad para descubrir qué comprende en la escritura. Más que un libro, una conversación.

martes, 10 de agosto de 2021

Microlecturas | 03 | Catedral en construcción


Del adagio «Un dietario es una catedral en construcción» extrae este libro su título. Emilio Calvo Mora, como aforista, es el artífice de los vitrales biográficos. Apunta en su cuaderno destellos de colores que en la mirada del lector se consolidan como sugerentes pensamientos que iluminan las caras ocultas: «El aforismo, más que miniatura, es pirueta». Los adagios no se entretienen en las circunstancias, abordan los temas: la esencia, la trascendencia o el tiempo. Luce levita de filósofo, pero por debajo se le ve la camiseta de poeta: «Esta mañana, nada más abrir la ventana, la luz era entera pájaro».

jueves, 5 de agosto de 2021

Microlecturas | 02 | Los lugares y el polvo


Roberto Peregalli (1961), filósofo y arquitecto, realiza una enmienda a la totalidad frente al espíritu de la revolución moderna en arquitectura, es decir, el uso estructural del cemento y la transformación de la fábrica tradicional en paneles de vidrio grueso y materiales plastificados, la desaparición de las cenefas en favor de una geometría dura, como las plazas de asfalto, y el uso abusivo de una cegadora luz central. Y por otra parte escribe una hermosa carta de amor al polvo que se acumula en las fachadas, a los desconchados que certifican el paso por el tiempo y a la penumbra.

domingo, 1 de agosto de 2021

Microlecturas | 01 | Mientras dure la luz


Mientras dure la luz no es un título biográfico. Es una poética. La luz es la memoria, incluso de «las plazas que ahora desconozco» por haber partido de la ciudad a la que se vuelve. Pero no en funciones de registro, sino la memoria como creación de un presente: «Tal vez el mundo sea porque cambien las cosas». No la memoria que fija, sino la que dialoga con las mudanzas. Una memoria activa que interpreta el presente. Esta es la visión, la luz. En una lengua poética acendrada, precisa, cardinal escribe Dionisia García este imprescindible e intenso libro de poemas.

martes, 27 de julio de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo cuarto)


La tarde se desliza por el tejado de la casa con la sonrisa infantil de quien irrumpe en territorio prohibido. Mofletes colorados, frente perlada, nariz que moquea. Hago como que no la veo. Me entretengo con las flores que nacen en los márgenes del huerto, contemplo las hojas del limonero, aseguro las cañas que sujetan las tomateras, persigo con la mirada la mariposa que inspecciona mi trabajo de hortelano. Acabo de regar y se expande el olor a tierra húmeda. La tarde brilla en las tejas antes de irse. Me acerco a la cornisa, por cogerla al vuelo si resbala.