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domingo, 27 de junio de 2021

Imaginería | 07 | Realista


Detrás de estas paredes escondidas entre paredes, de los muros, de las cercas, de la noche que envuelve al día, hay algo que no entra nunca en la realidad. En la realidad solo cabe lo que hay a este lado del ladrillo a la vista de lo acabado deprisa, del punzón que graba fechas en sillares enmohecidos, del latón hiriente en el cerrojo cerrado, de la niebla que expande la palmatoria encendida. Una vez constatado, la imaginación busca grietas, descubre fisurases, amplía sonidos, abre puertas que no existen para que lo inexistente cobre alguna corporeidad, siquiera, entre unas cuantas palabras.

martes, 22 de junio de 2021

Imaginería | 06 | Conceptual


La trashumancia de las nubes la pastorea el viento. Las briznas de hierba arrancadas por sus dientes blancos, trenes y autopistas las transportan hacia el centro de las ciudades, depósito de las deposiciones. Las ideologías ahí las recogen en sacos de arpillera y las secan al sol para que, en su día, el poder concentrado fertilice la floración electoral. Es el ciclo de la vida, aunque la vida solo se manifieste en forma de bacterias que descomponen las ideas. Un ejército diminuto que actúa incluso cuando el pastor, exhausto de montes y vaguadas, se queda dormido y, qué paradoja, ronca.

sábado, 19 de junio de 2021

Imaginería | 05 | Expresionista


La vehemencia del foco que dispara su haz de intensidades en mitad de la noche enloquece los colores alcanzados, que de súbito desconocen cuál es su viveza serena, qué superficie les corresponde, dónde aplican los matices. Amontonados en el interior del círculo inflexible, se confunden y revuelven unos con otros, pierden atributos y ganan los que nunca les han correspondido. Los pigmentos, semblantes que el resplandor desorienta. Extraviado el gesto, una moneda mugrienta en los ojos, un vertedero por posesiones. Bajo el ardor lumínico, los colores derrotan el reposo de los adagios sobre la belleza que se repiten de memoria.

lunes, 14 de junio de 2021

Imaginería | 04 | Neoclásica


La misma sombra que sordamente desaparece en puertas y persianas descubre al mismo tiempo los rasgos de las figuras inertes. La desnudez de la ninfa desnuda, los ojos de piedra blanca del soldado, los pliegues académicos de su túnica. Con el mismo impudor íntimo con el que las personas acuden al espejo con los ojos por abrir, las estatuas delatan la impiedad del tiempo con el escultor que las talló. Su aspiración a un arte elevado que se quedó en adorno de jardín. La luz que borra las aspiraciones del manto nocturno revive día a día la escasez de talento.

miércoles, 9 de junio de 2021

Imaginería | 03 | Mística


Las oraciones con las que se pide luz a lo sagrado tienen vocación nocturna. La ceguera lánguida en el brillo lunar, entre las cuentas de rumores apagados, bajo el destello oloroso del jazminero. El trenzado de palabras que es el rezo se realiza mejor sobre la melena de la noche, un dios más receptivo que los visibles. Lo oculto de sus mensajes en sillares recónditos de iglesias antiguas renace. Un nombre a veces, un signo indescifrable, un adagio esculpido con cincel poco diestro. En lo que no puede ser visto el bisbiseo de las plegarias despliega su condición de epifanía.

sábado, 5 de junio de 2021

Imaginería | 02 | Medieval


El temblor de la llama en el candil, azuzado por cualquier mínima corriente de aire, provoca que la realidad se tambalee. Se ondulan las paredes. Las líneas, antes rectas, pierden la cordura. La vasija con flores sobre la mesa levita proyectada en su sombra. La ley de la penumbra asimila cualquier locura. Un tiempo que, en brazos de la melancolía, encuentra el remedio que anhela. Las heridas se parecen al dorado de la lengua que parpadea en la palmatoria cuando le falta el aceite. Es un estado de tenues murmullos, los sutiles gemidos del barro en las manos del alfarero.

martes, 1 de junio de 2021

Imaginería | 01 | Egipcia


Los ojos del río no se cansan de mirar. Se enamoran de las matas de papiro que cortejan el cauce, un sfumato de pintor delicado, bufanda de angorina en el cuello del paisaje. Le impresiona el sudor de los marineros que transportan piedras más altas que ellos mismos mientras las cuerdas que acompañan la navegación desde tierra azotan la superficie. En su espejo refulge el sol que agosta la llanura. Tampoco cesa de imaginar tras el crepúsculo. El resplandor de las hogueras, sobre el lomo de su discurrir, convierte los asnos que pastan por la orilla en gigantescos animales mitológicos.

lunes, 10 de mayo de 2021

Saul Leiter's hideout. Snow, 1960


La escritura sobre cristales es prueba determinante de que lo de fuera posee una naturaleza diferente a lo de dentro. Desde dentro, solo existen garabatos en lugar del mensaje que fuera ni se inmutan por leer. Dentro, en invierno, se respira en la cápsula del aire respirado, una atmósfera cada vez más familiar, como el haber recibido un premio por una redacción escolar. Mientras fuera lo real se vierte en el lienzo de un pintor expresionista que nunca se preocupó por aprender la mínima caligrafía del dibujo y prefiere las brochas a los pinceles, dentro el artista se ha dormido.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Saul Leiter's hideout. Boy, 1960


De lo que se haya quedado ahí sentado, en la acera de una calle con tránsito incesante, envuelto en el papel de estraza de pensamientos cotidianos y temores ahora resueltos por la vida hace tiempo, no ha quedado ni siquiera la imagen que suscita esta inquietud. El resto, permanece. La valla que cerca el precario acceso a la luz del semisótano. El reflejo de las fachadas de los turismos que pasan al sol, otros modelos, pero idéntico cristal en el parabrisas. Las ondas que se abrazan a las antenas para llenar de vacíos la memoria. Solo lo superfluo resulta inmutable.

sábado, 1 de mayo de 2021

Saul Leiter's hideout. Horn & Hardart, 1959


Desde el interior de los grandes almacenes lo que el escaparate muestra, a la venta, es la ciudad. Prodigiosos maniquíes móviles que saben, igual que los de madera, quedarse perfectamente inmóviles bajo la lluvia, arbolillos de plástico en el fondo de la pecera. Rocas vivas, calcáreas, porosas, higienizadas por las corrientes de opinión, que albergan tras las ventanas especies aún por conocer. Hay enormes escualos que atraviesan el cristal, taciturnos, de aquí para allá. Son los reyes de la creación. Carecen de depredadores que no sean ellos mismos y se dejan conducir por sus capturas. A la venta quien mire.

martes, 27 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Woman Waiting, 1958


A quienes les gusta perorar sobre la cotidiana felicidad que reside en los detalles de la vida suelen olvidar este principio: Hay que llegar antes que la persona esperada. Y luego caminar sobre este lío conceptual sin tropiezos: hacer como que la persona a quien se espera no ha llegado cuando en realidad el motivo de la espera está escondido enfrente, en espera también de la persona que no ha llegado, y mientras espere se colmará la presencia que habrá de concluir con la llegada de la persona esperada y el abandono de aquella espera esperanzada en que nadie llegue.

jueves, 22 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Cracks, 1957


La hendidura de la uña en el revestimiento de yeso que señala el transcurso de un día por la celda que carece de luz. La oquedad que erosiona las rocas calizas desde el interior tras el paso de las lluvias o después de las heladas. Las resquebrajaduras que usan el barro y la cerámica para anotar con disciplina de escribanos sus horas de servicio. Las fisuras en las vigas que sostienen el tejado cuando testimonian largos períodos de abandono. Las grietas que las décadas dibujan con extremada paciencia sobre la pintura reseca, en superficies que nadie se detiene a mirar.

domingo, 18 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Red Curtain, 1956


Alguien siempre es nadie al otro lado de la ventana alta. Y al mismo tiempo, entrevisto por la ranura que dejan los dobleces de la cortina, ese nadie siempre es alguien que posee la extraña virtud de ser otro, ajeno por completo a cualquier vicisitud desde la que se mire. Solo el otro y el que contempla coinciden cuando uno de los dos no exista. Bien si sale a la calle el observador y no es observado; bien si se da media vuelta, regresa a la mesa donde escribía este texto y continúa redactándolo, tras haber olvidado cuanto ha visto.

miércoles, 14 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Haircut, 1956


Cuanto parece igual reflejado en un espejo es, en verdad, diametralmente opuesto. La antípoda de lo real. Que quien se sienta en el sillón del barbero para un corte de pelo crea que es él quien ve reflejado delante puede considerarse un error común. También sus convicciones políticas o religiosas, el trato que dispensa a los subordinados, el colegio elegido para sus hijos, el tiempo que dilapida frente al televisor, etcétera, posiblemente también lo sean. En el conjunto de errores que cualquier persona acumula en su vida cotidiana, el de identificarse con su imagen antagonista resulta inapreciable. Es decir, simbólico.

sábado, 10 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Dog in Doorway, Paterson, 1952


Nada hay tan verde como un perro tumbado sobre la alfombra, junto a la puerta. Nada tan fugaz como lo que las cortinas ocultan. Rara vez se descubre algo en el encuadre de la ventanilla trasera de un taxi. Se paga para que aleje pensando que acerca. La ciudad es así, amante secreta de las paradojas. Cuanto más multitudinaria una avenida, más solitarios congrega. Nada hay tan perro como un verde expandido por toda la fachada. Nada tan escasamente locuaz como una cortina. Se paga la tarifa del taxímetro para rasurar la experiencia. Como quien entra en la peluquería rapado.

lunes, 5 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Mannequin, 1952


Bajo la gabardina a destiempo de la época dicen que hay un filósofo. No quiero parecer escéptico, pero tampoco reconozco su cara, la verdad, de las portadas de revista que cuelga el quiosquero. Lo he visto renquear cuando camina y me he imaginado que tumbado leyendo, sí, quizá, estuviera más a gusto. Pero lo que me ha hecho dudar ha sido que al pasar frente al escaparate del anticuario ni ha mirado. No le ha dicho nada que haya quien le pinte las uñas de rojo al maniquí sosteniendo en su mano la rigidez y el silencio de la madera.

jueves, 1 de abril de 2021

Saul Leiter's hideout. Footprints, 1950


«Invidïosa sobre nieve, / claveles deshojó la Aurora en vano», escribió Góngora la mañana de invierno en la que se asomó a la ventana de la calle de las Huertas y vio pasar al obispo con la mitra puesta. En busca de aventuras, Perceval vio cómo del cuello de una oca caían tres gotas sobre la nieve que le recordaron el fresco color en el rostro de la amada. «El tiempo es sangre», escribió con la suya en el helor de la madrugada Miguel Hernández. Huellas rojas que ve Francisco José Martínez Morán tras haber «pisado cristales con los pies / descalzos».

jueves, 28 de mayo de 2020

De la pintura VII



Quizá haya que barrer el escenario, lavar los cortinajes, tirar a la basura el armazón decorativo de otras funciones. A los actores no hay que enseñarles su oficio, aunque hayan estado parados en esta temporada. Tampoco al técnico de iluminación, que está subido en lo alto, destornillador en mano. El escenógrafo de la nueva obra ya despliega sus decorados. La directora tarda en llegar, como siempre, un tiempo que aprovecha el ayudante para reírse de su jefa ante los empleados del teatro que reparan asientos. «Esta misma noche ensayamos», clama la directora desde el pasillo, «viene a vernos el Pintor».

sábado, 23 de mayo de 2020

De la pintura VI



Había empezado por casualidad. Un día decidió usar la bañera en lugar de ducharse porque le habían regalado, en un amigo invisible, un saquito con sales. Teñida de rosa, el agua le parecía pintura y la piel las cerdas que untaba. Se acordó de una fotografía de los años sesenta que retrataba a una mujer impregnada en pintura dibujando con su cuerpo figuras en el suelo al ser arrastrada por otra. A tanto no iba a llegar, pero salió de la bañera, despreció la toalla, y admiró cómo las traslúcidas salpicaduras ilustraban con sus brillos el parqué del piso entero.

lunes, 18 de mayo de 2020

De la pintura V



Largos, finos, ahuesados y sucios. Con restos de pintura que dibujan en la piel el trazo de líneas y cicatrices. Los mismos dedos que sujetan el pincel con precisión, que han serrado los listones y han claveteado encima la tela, ahora cuentan las monedas que dan de cambio. Y antes de entregar el cuadro, lo envuelve en la hoja de un periódico que se ha llevado por la mañana del bar donde toma el café. Y que no ha leído. Tampoco le importa que le compren una pintura u otra, con tal de regresar con lo suficiente para otra semana.