miércoles, 27 de abril de 2022

POÉTICA ///////


El modo de significar de la poesía es espacial. Arraiga en las visiones del lugar. Ante una panorámica, lo convencional es contemplarla. Es lo que se desentraña en ese espacio. Pero un adolescente observa una lagartija sobre el pretil; y un joven se da la vuelta para contemplar la muchacha que vende refrescos detrás. La poesía es el significado que admite cualquier asimetría: un grado codificado, como el temporal (la panorámica); un interés específico (la lagartija), una mirada opuesta (la muchacha), y aún una cuarta opción, la de quien cierra los ojos. Sin que exista jerarquía ni orientación entre visiones.

sábado, 23 de abril de 2022

POÉTICA //////


El modelo de la prosa concibe el significado como un acompañamiento de las formas unidireccional. Igual que el tiempo pauta la vida: con precisión (eran las 14:23), imprecisión (era mediodía), de modo genérico (durante el día) o como falsedad (eran las 15:23). El significado de la poesía —que ha seguido este modelo en muchas épocas históricas, fiando su esencia a las formas, y en concreto, a las rimas— se funda, sobre todo, en el espacio. Tiempo y espacio caminaron siempre de la mano en las civilizaciones antiguas, pero desde Cicerón aquel adquirió consistencia de tema, este se convirtió en circunstancia.

martes, 19 de abril de 2022

POÉTICA /////


Tras reconocer la dificultad que tiene el significado para ser capturado en una red de pesca académica; el poético se puede definir, sin excesiva convicción de acierto, como la asimetría de expectativas entre quien escribe y quien lo lee, que parte de una asimetría previa en el autor entre lo que anhela significar y los medios que utiliza para conseguirlo. Cabría advertir que la simetría entre deseo y escritura, y entre autor y lector, es decir, el modelo de escritura convencional más extendido, alienta la mayor parte de subgéneros que se redactan en prosa, desde una crónica hasta un tratado.

viernes, 15 de abril de 2022

POÉTICA ////


La forma, sea convencional, innovadora o personal, en contra de lo que suele pensarse, no define lo poético. Su papel es el de permitir que aparezca; es decir, que brote de su cultivo un significado. La forma, por sí misma, no legitima la poesía, aunque sin ella no existe la posibilidad de que surja un pensamiento poético. O solo de una manera devaluada. Una forma débil suele complacerse con significados débiles, y ambos forman parte de una decoración verbal, que es una suerte de sedimento que deja el paso de la poesía por el tiempo. La repetición es solo ornamento.

domingo, 10 de abril de 2022

POÉTICA ///


Que la poesía requiere una forma es una obviedad que deja de serlo conforme se perciba su desmedida exigencia. Como los esqueletos que sostienen las especies animales, los hay externos e internos. Un soneto convencional posee exoesqueleto, igual que un texto en verso libre, porque los hay óseos y cartilaginosos. Para que un poema muestre una constitución interna necesita un hallazgo formal, sea un soneto o sea escritura contemporánea. Exige un descubrimiento en la manera de sostener la dicción. Una identidad, o su contrario, una impropiedad. Aquello que sea capaz de imponer mayor tensión entre las palabras que se anudan.

martes, 5 de abril de 2022

POÉTICA //


Los juegos de palabras no son la poesía. La frase ingeniosa, los sonidos entrelazados, la comparación extravagante, el orden inverosímil, el calambre irónico tampoco. No constituyen poesía los buenos sentimientos, la aflicción menos llevadera, las ideas más apasionadas, ni siquiera las apasionantes. La verdad no es su esencia, la emoción no forma parte de sus propósitos. Ni el lenguaje suntuario ni el coloquialismo la caracterizan. No le es necesaria la perfección, no persigue una práctica espiritual, no ha de servir como ejemplo. Entonces, ¿qué es poesía? Quizá lo que quede en la página después de olvidar lo que no es.

viernes, 1 de abril de 2022

POÉTICA /



Una poética empieza por tres palabras —La poesía es— seguidas de otras cualesquiera. Quizá fuera mejor cerrar este inicio con un punto y aparte. Es decir, convertir la anodina cópula «es» en un verbo con significado: «existe». Así se utiliza en ámbitos religiosos, para hablar de la divinidad. Poesía y religión comparten el axioma como definición. Su importancia no deriva de que sea una cosa u otra, sino del hecho de que exista. Pero no por fuera, sino dentro de las concepciones propias del ser. Lo relevante de la poesía es que ha acompañado siempre el desarrollo del pensamiento humano.

domingo, 27 de marzo de 2022

7 | Azul de azules | 7



Deja la lluvia, cuando amaina, otra lluvia imprecisa. Desde cornisas, aleros, canalones. Un goteo que cae sobre el pavimento mojado hasta que el agua residual se seca. Y cuando desaparece, su desaparición aún rezuma en cavidades, huecos, regueros. La posibilidad de su desagüe. Lo que no existiendo forma parte del oráculo, también del desconocido. Una lluvia en tiempo seco y cielos despejados, la que podría arreciar sobre los tejados y azoteas para amenazar el caudal del río. Lo que no ocurre mientras no ocurra. Y cuando se cumpla, seguirá abriendo puertas y puertas en el corredor, hasta que atraviese una.

miércoles, 23 de marzo de 2022

6 | Azul de azules | 6



Un reflejo que la ventana abierta para ventilar vierte sobre la pista de baile. Que reproducen las gotas, fugadas del cubo al transportarlo, en el suelo antes de que lo friegue. Que ilumina la mano enrojecida de quien nunca ha bailado sobre el entablado que por las mañanas limpia. Lo que no aparece, como tampoco ninguna de las complicidades, los sueños, las promesas. Un reflejo que el polvo transita en su camino de descenso. Que los recuerdos recorren con su melodía cuando se elevan. Taciturno tarareo. Una cosecha de nadas. El tiempo. El movimiento, que no cesa, de la quietud.

sábado, 19 de marzo de 2022

5 | Azul de azules | 5



No parecen nada por sí mismos sin que haya quien los piense, ese espejismo. También fluye, vuela, arde, acoge lo que no es contemplado, pero la contemplación existe. La desatención con la que el maestro, mano bajo la mejilla, atiende la lección que conoce de memoria. Pero la lección está ahí. Sobrevuela. Una partitura deficiente para una melodía que la excede en grandiosidad y matices. Pero es partitura. Permanece. El conjunto de espejismos concluye en cero. O quizá no. Solo que sea una brizna mayor, suma. Ese cansancio que ordena las mercancías después de una jornada de rebajas, la conciencia.

martes, 15 de marzo de 2022

4 | Azul de azules | 4



El barbecho, azulado por la niebla, saluda con su rostro más opaco. Despeinada maleza, pedregal, discordia. El zorro lo recorre con la cabeza encorvada. La liebre se petrifica en la madriguera. Son las únicas historias que sabría contar el abandonado. Los surcos que, asimétricos, aún permanecen aquí o allá, son muecas de nostalgia por las botas que no lo huellan, reja de arado que no lo araña con la escritura cierta. Las avispas anidan en los huecos, solo el desfile de las hormigas traza líneas geométricas en el erial. Los repelidos, los únicos pobladores. Libro que nadie retira del estante.

jueves, 10 de marzo de 2022

3 | Azul de azules | 3



La combustión del tiempo produce llamas azules cuyo propósito no es iluminar más allá del instante, pese a que se desviva la mirada por salir de los ojos y asistir a lo que no ha llegado. O a lo que no ha de regresar. Es una llama menuda, rápida, opaca, en la justa medida de materia inflamable y oxígeno. Un equilibrio que cualquier acontecimiento se esfuerza por desequilibrar. Las brasas o el amarillo de las llamas marcan la extensión de lo que no existe, aunque también se consuma. Un humo cuyo tizne parece emparentado con la tinta. Cuanto se canta.

sábado, 5 de marzo de 2022

2 | Azul de azules | 2



Una pintora que se equivoca a propósito con los colores, la madrugada. Sobre la línea de abedules vierte el cubo de añil que reverbera en el iris de quien se ha asomado a una ventana sin motivo y de repente le asusta desconocer la naturaleza de lo que intuye incomprensible. La distorsión de los significados es la saeta que ha salido del arco y cuyo rumbo la mirada no acierta a distinguir. Aguarda a que se clave en el tronco de un árbol o tropiece con un talud. Será el instante, entonces, de empezar a entender. O que le alcance.

martes, 1 de marzo de 2022

1 | Azul de azules | 1



El agua tiene el hábito de huir. Ahonda caminos en la arena para irse y cuando aumentan se les llama corriente. También aparece, por sorpresa, con la lluvia. Y se divierte, traviesa criatura, entre dobleces del impermeable. El estanque tiene por costumbre, al contrario, quedarse. Ambos son impulsos que permiten que la vida respire: lo que se va, lo que se queda. Existen partidarios de una o de otra opción, yo prefiero ser devoto de ambas. De aquello que el río tiene de permanente en su cauce, y de lo que la alberca posee de fugaz, cuando se ha crecido.

jueves, 24 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo octavo)



Los poetas medievales escribían cancioneros. He pensado en estas cosas hoy. También quisiera algún día escribir un cancionero dedicado. Tal vez ya lo haya hecho, con otros nombres contemporáneos. Lo contemporáneo, ya se sabe, se pirra por lo laberíntico. La magia de los cancioneros reside en su claridad de expresión y de sentimiento. A pesar de escritos con alta tecnología, los poemas de ahora alguna cosa han heredado. No ha cambiado tanto ni una cosa ni otra desde que los trovadores, según dicen, inventaran el amor. Trovadora, otra palabra que me gusta, creo que se da bien con estos cuentos.

domingo, 20 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo séptimo)



Agosto es un mes cansado. Solo le gusta descansar. Por la mañana, por la tarde. Por las noches despierta de su pereza congénita y acude allí donde escuche alboroto. Disfruta bailando canciones de pachanga con una camisa de flores tropicales, pantalones cortos y calcetines estirados hasta debajo de las rodillas. Agosto es un mes lechuguino. No soporto su carácter, pero aprecio la manera voluptuosa de descansar que sostiene como filosofía. Me acuesto con cualquier pretexto en la tumbona por ver pasar las nubes que van de camino hacia otros meses más formales, y tal vez más elegantes, pero menos irresponsables.

miércoles, 16 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo sexto)



No solo vuelan los pájaros. También las hojas. A inicios de otoño ya se preparan para los días de ventisca. El momento de su gran viaje. La oportunidad de abandonar el bosque y recorrer caminos inusitados, paisajes diferentes. Una vida nómada soñada desde la copa del árbol maternal. Y tener la suerte de caer, después, en el porche de alguna casa y sentir como unos dedos, al cogerla del suelo, la acarician. Manos que después abren un tomo de poesía, grueso, obras completas seguramente, y acomodan la hoja que volaba entre las hojas que permiten volar a quien las lea.

sábado, 12 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo quinto)



Guardo la palabra nostalgia en un bolsillo de los pantalones donde solo hay un pañuelo limpio, pues si tuviera necesidad de él recurro a los de papel que llevo en otro lugar. No puedo no llevar pañuelo. Antes creía que era cosa de persona de otra época, pero ahora sé que es para cuidar de mi mano cuando se refugia en el bolsillo, donde reside la palabra nostalgia dándole la mano a mi mano. No es ese el lugar donde actúa, solo donde permanece. Para ser pensada, se instala en los ojos que miran hacia delante cuando miro hacia atrás.

martes, 8 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo cuarto)



De regreso del paseo de la tarde, en el último tramo, pensamos en el agua rociada desde la ducha, en el plato que vamos a preparar para la cena, en la película que veremos después. Todo cuanto va a pasar ya está pasando en nuestra imaginación. Pero al llegar descubrimos que la lavadora se había quedado por tender y en la cocina están sucios los platos del mediodía, en una montaña que requiere limpieza y orden. En seguida me pongo con la vajilla y tú sacas la ropa de la lavadora. Tan contentos con lo real como con su doble.

viernes, 4 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo tercero)



Lo caminado permanece en la memoria del pie. Inscribe en la planta el significado que tuvieron los pasos. Nunca el lugar que atravesaron, para el pie la geografía carece de interés. Memorizan estados de ánimo. Los pasos cotidianos que ni siquiera se tiene conciencia de dar son sus predilectos. Los guarda para que guíen el cuerpo cuando se repitan. Y lo acostumbrado resulte más liviano que lo desconocido. Los medidos por la emoción del descubrimiento ni se molesta en registrarlos. Sabe que lo excepcional lo es porque ocurre solo una vez. ¿Para qué conservar lo que se convertirá en inolvidable?

martes, 1 de febrero de 2022

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo segundo)



La lámpara de la mesilla es un pintor intimista. Trata los cuerpos con delicado pincel. Pasa horas para perfeccionar su técnica predilecta, el sfumato, en el que sumerge el abrazo sobre el oro viejo de las sábanas que está presenciando. Tiene especial cuidado al dorar el cabello. Se diría que avanza pelo a pelo, con una paciencia infinita. Es un pintor de cámara. A veces, sus modelos se duermen y entonces tiene tiempo de completar su obra maestra, la que la ventana borrará poco después, en cuanto llegue el pintor de tiesos bigotes y voz enervada que es el día.

viernes, 28 de enero de 2022

Microlecturas | 17 | De todo corazón



El interés del libro empieza en las páginas del prólogo. El autor no solo abre las puertas de su taller poético de par en par, sino que también cuenta las vicisitudes de publicación, que de paso muestran un exacto panorama de la época. Interés que aumenta en los poemas a partir del excelente trabajo formal de los textos —el uso de métricas tradicionales, contemporáneas e incluso otras de ritmo entreverado por ser letras de canción—; y por el método compositivo que desvela: la frescura adolescente de muchos poemas amorosos —tema del libro— combinada con una expresión madura y reflexiva.

lunes, 24 de enero de 2022

Microlecturas | 16 | Lejos de mí



Clément Rosset es un filósofo tranquilo. Conoce bien a Descartes, Kant, Nieztsche o Wittgenstein, a veces se refiere a ellos, pero los cita poco. Casi nada. Sus fuentes para certificar sus ideas son Tintin, Molière, Mallarmé, Hitchcock y hasta el título de películas que no ha visto. Piensa a partir de la experiencia común de sus coetáneos, de ahí que sea tan fácil leerlo. Tan reconfortante. Lejos de mí es una refutación de la identidad personal. Una meditación que parece ligera, pero que desvela, como en un juego de niños, lo que de ilusorio existe en «la unidad del yo».

miércoles, 19 de enero de 2022

Microlecturas | 15 | Muerto de risa



Novela que, pese a su brevedad, ya se va chocando con todos los límites de la novela. Escrita como quien acomoda a su pie un zapato nuevo. Si de repente le aprieta la historia, aparece un «narrador interino» que lo soluciona, junto a un baile de personajes principales, de voces narrativas, de marcos de espacio y tiempo cambiantes, casi cuánticos. Escrita en un estilo nervioso, ágil, de frases instantáneas, con referencias rápidas, inquietas, disímiles, una escritura para redes elevada a escritura narrativa. Con acentos humorísticos y satíricos que pautan el tono. Complot de personajes que se sublevan contra la novela.

viernes, 14 de enero de 2022

Microlecturas | 14 | Todo esto será tuyo



La escritura del taller del escritor —las reflexiones sobre su oficio, apuntes improvisados al hilo de sucesos cotidianos, observaciones sobre asuntos del presente— suelen enriquecer la obra literaria de quien los anota, y, en ciertos casos, como este volumen de Jordi Doce —libro de ensayos y diario personal felizmente conjugados—, consigue emanciparse en un título con personalidad propia. Todo esto será tuyo es una introspección en la labor creativa del autor y un retrato de atmósferas antes que de situaciones. Y también una hermosa colección de aforismos entreverados, donde lo dispar queda unido por el estilo y la personalidad.

domingo, 9 de enero de 2022

Microlecturas | 13 | Poesía


Guido Cavalcanti (1858-1300) realizó la triple conexión que convirtió la poesía en lo que es: la sensualidad (li occhi), el sentimiento (il core) y la razón (la mente) entreverados. Una implicación que atribuye el poeta italiano a los efectos de la dama: «Vos, que a través de mis ojos pasaste / al corazón despertando la mente» —«e destaste la mente che dormia» dice en el endecasílabo original. Una poética que no solo es del contenido, sino también de las formas irguiéndose en la definición: la sensualidad del sonido, la certera expresión de la palabra y lo ponderado de la construcción. 

miércoles, 5 de enero de 2022

Pequeño cuento de la noche de Reyes



En un espacio junto a la ventana en el que no hay absolutamente nada —la alfombra, quizá, sosteniendo el vacío— posas la mirada y la detienes. Solo esta noche. Los ojos no saltan el cristal por escrutar la calle y sus transeúntes. Tampoco buscan otro refugio entre las páginas de un libro o las imágenes de una película. Esta noche te sumerges ahí, donde nada merece la pena ser visto y, sin embargo, contemplas una taza con café, unas galletas en un plato. Al lado, una pastilla de chocolate, caramelos, una manzana y un recipiente con agua para los camellos.

sábado, 1 de enero de 2022

Qué tal, 2022



Introdujo un ramillete de violetas por la ranura del buzón. Es lo que las reminiscencias le sugirieron, una canción que apenas recordaba, pero que le había gustado a ella cuando eran novios. Entonces. Dos, dos, dos. Como si el año le enviara un mensaje a una relación que la desidia había erosionado. Vio una película de drama romántico en la plataforma una noche en la que ella se acostó temprano y entre lágrimas lo decidió. Un ramito de violetas. En Año Nuevo no salieron de casa, y al día siguiente un envío lo espachurró contra el fondo, dejándolo todo pringado.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Bye bye 2021


—Vaya, tú por aquí. 
—Sí, qué coincidencia. 
—¿Y te llamabas, que no me acuerdo? 
—Día 
—Ah, sí, Día. Como el de ayer. 
—Bueno, sí, compartimos nombre, pero la numeración es diferente. 
—Como yo. 
—Usted la mantiene más tiempo. 
—Sí, es cierto. ¿Y dónde vas, muchacho, por este camino? 
—Creo que circulamos hacia el mismo destino. 
—¿Otra coincidencia? ¿No me estarás engañando? 
—En absoluto, señor Año, si lo desea podemos ir juntos. 
—Ay, no sé si podré seguirte. Ya ando cansado. 
—No se preocupe. Yo soy su cansancio. 
—¿Tú? Tan escueto, tan niño, qué vas a ser nada mío. 
—Su final.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Pequeño cuento de Navidad

Informa a los vecinos de que este año no desea iluminar con luces el balcón, ni piensa colocar en la puerta una guirnalda de acebo, tampoco adornará la casa con vinilos y menos con un abeto. Se abstendrá de encender velas y no piensa bajar de lo alto del armario la caja de zapatos donde guarda, envueltas en papel de diario, las figuritas del belén. No comprará una maceta con una poinsetia ni ningún otro objeto que recuerde la fecha. Aunque, quizá, la planta no tenga la culpa de su enfado, ni el acebo, ni el árbol, ni las figurillas…

domingo, 19 de diciembre de 2021

Microlecturas | 12 | Música. Cinco puntos para hacer explotar un corazón

Creo que la música no se ha preocupado nunca por explicarse. Con el prodigio de sonar tiene suficiente. De ahí que las palabras que la describen sean prestadas (color, textura), o del montón (forma), o tan genéricas que en la lengua sirven para nombrar cualquier cosa (ritmo, armonía). Con estos cinco conceptos, que solos no van a ninguna parte, la música es capaz de cautivar cualquier oído. Con ellos la profesora Maitane Beaumont ha escrito una interesante historia de la música, no organizada con cronologías, sino por cómo han ido creciendo esos cinco caracteres fundamentales. Más uno previo, el silencio.


martes, 14 de diciembre de 2021

Microlecturas | 11 | Lecciones de solfeo y piano

Tres breves lecciones de Pascal Quignard sobre el rencor, la amistad, la lectura. No hay en su fragilidad de evocaciones casi sabiduría, solo una acumulación sabia del tiempo. El que al pasar abandona en la aridez el nombre de los muertos, y es menester pronunciarlo para desenterrar el sentido de quien escarba con las manos. Ese tiempo que al huir seca el hoyo de las palabras y queda su hondura rellena de escombros por debajo del apresurado caminar. Tres breves lecciones para aprender a leer. Las frases escritas, pero también aquello que no se lee, la dignidad o el amor.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Microlecturas | 10 | Hasta que la muerte nos separe


Elías Moro se inventa en este libro un subgénero nuevo: el microrrelato negro. Pero, sobre todo, lo que descubre es —gracias a una mezcla de giros coloquiales, descripciones significativas y un magistral uso de la elipsis— el tono exacto que necesitan estas piezas tan breves —de un par de líneas hasta un par de páginas— para hacer verosímil en el texto la escenografía de un asesinato con una apoteosis de ironía. Ciento treinta relatos cuyos títulos, de apenas una palabra o una frase hecha, se presentan en orden alfabético, como lo que en realidad son: una enciclopedia minimalista del crimen.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Microlecturas | 09 | Como verde y el paisaje inalcanzable

Cuando Francesco Petrarca ascendió a la cumbre del Mont Ventoux, en 1336, solo para admirar el paisaje, su modo de compartirlo fue escribir una célebre carta con el relato. Desde entonces lo contemplado ha pasado a poemas, a lienzos, a murales. Y a fotografías. Y, sobre todo, ha delatado qué pensamiento ocultaba debajo. Gema Pastor Andrés se pregunta cómo mira el paisaje la fotografía contemporánea, y la pequeña colección de fotógrafos que convoca le proporcionan interesantes respuestas: como decorado en fin de semana, como lo que existe junto a la autopista o por debajo, como parque donde pasar los domingos.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Microlecturas | 08 | Cancionero en vida de Laura

Algunos libros no quedaron concluidos cuando su autor dejó de añadirles páginas. O dicho de otra manera, la tentación de continuar la escritura de los libros admirables es un germen literario. Sobre un impulso de devoción hacia Petrarca, Daniel Rodríguez Rodero reescribe su propio aprendizaje en la desventura, los anhelos y las heridas que impactan en la experiencia. Lo hace sobre el cauce formal del soneto, que es al mismo tiempo homenaje de lector, taller de escritura y convicción de que las antiguas usanzas no tienen nada despreciable, al contrario, le añaden a la escritura contemporánea, paradójicamente, una voz discordante.

sábado, 27 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo primero)


La palabra «imposible» viste traje gris, desarreglado, con hilos sueltos en la bocamanga, y la camisa, que parece blanca, colecciona manchas de diversa procedencia. Lleva gafas de sol, aunque siempre permanezca en un interior, y habla sin pronunciar del todo los sonidos, por eso nunca se le oye afirmar nada que sea posible. Con aire de inspector de policía en una película de los años cincuenta, o de un dentista cuando aún no existían odontólogos. El miedo es el arma en la que más cree. Discursea, pero nadie entiende lo que dice. La palabra «imposible» forma parte de otro diccionario.

martes, 23 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (quincuagésimo)


La luz sombrea a lápiz, solo por uno de sus costados, la forma de la casa, del limonero, de las plantas, del gato cuando aparece y la figura de mi cuerpo de la que nace el extenso hilo de la manguera. Tiene un excelente trazo para sombrear también las salpicaduras del agua que saltan sobre el jardín que refresco. En verano, curiosamente, esta habilidad de oscurecer es la que más aprecio. La que incluso persigo entre el brillo y desnudez de los colores que extienden su ceguera. Refugiado en lo sombrío, con un vaso de agua fresca, celebro el calor.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo noveno)


Los domingos usan gafas de entomólogo y caminan atentos únicamente a los detalles del universo. Tampoco les preocupan las nubes, las simas geológicas y menos aún los llamados seres humanos. Solo existen para los domingos especies de escarabajos, colores de mariposas y belleza en las mariquitas. Llevan trajes pasados de moda y calzado con surcos tallados por el tiempo. Comprometen su reino por descubrir un coleóptero desconocido cruzando cualquier campo en barbecho y tras capturarlo lo sueñan sujeto por una aguja al fondo de una caja de insectos, que es un lugar de aire quieto, luz tenue y contraventanas cerradas.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo octavo)


Agosto es un mes cansado. Solo le gusta descansar. Por la mañana, por la tarde. Por las noches despierta de su pereza congénita y acude allí donde escuche alboroto. Disfruta bailando canciones de pachanga con una camisa de flores tropicales, pantalones cortos y calcetines estirados hasta debajo de las rodillas. Agosto es un mes lechuguino. No soporto su carácter, pero aprecio la manera voluptuosa de descansar que sostiene como filosofía. Me acuesto con cualquier pretexto en la tumbona por ver pasar las nubes que van de camino hacia otros meses más formales, y tal vez más elegantes, pero menos irresponsables.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Cuentos del hada jubilada (cuadragésimo séptimo)


Al rocío lo que le gusta es engalanar el cabello de los paseantes. Tampoco demasiado, y con delicadeza. Es devoto de los tránsitos. Recorrer el que va desde lo oscuro hacia la claridad es su propósito principal. Y lo cumple con fiabilidad gracias a su esencia de lágrima, que le proporciona la condición de transformar la tristeza en alegría sin necesidad de que transcurra el tiempo. El rocío habla en voz baja, pero prefiere escuchar. En especial le emociona oír los gorjeos de ciertos pájaros y el rumor de las hojas en las copas al paso enloquecido de la brisa.