lunes, 15 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 04



Con aquella memoria he escrito un cuento
                                                                G.de L.
 
El tres de enero, de un año que confundo con otros, dormitando en un pajar oí un ruido afuera. Con el susto, agarré el macuto y quise incorporarme. La puerta se abrió antes de que lograra ponerme en pie. Quería salir volando y arranqué en cuclillas la carrera que detuve. No era un malhumorado campesino con un garrote quien me miraba. No había nadie. Quizá el viento la empujara. Vi entrar una luz que de inmediato vestí con un jersey de lana sobre una suave piel. Una voz sonó con dulzor. Un aroma a pan recién horneado que nunca percibí.

martes, 9 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 03



Como el niño que quiere arrebatar la luna
                                                             G. de L

Ya madurará, le decía madre a padre cuando ambos se desesperaban ante mis impericias de niño seducido por lo evanescente. Ya le crecerá la mollera. Contemplaba la fruta madura en el cuenco del postre e imaginaba así mi final, como una saturación de textura, color y gusto. No es que lo pensara con estas palabras, sino que después, cuando adquirí los conceptos, seguía siendo el mismo. Y sin que exista ya quien pueda afearme el comportamiento, sigo sin haber aprendido las reglas de la vida adulta, ni las más obvias. Aunque ahora me toque a mí recriminármelo a mí mismo.

viernes, 5 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 02



Arañas el ocaso de amatista
                                        G de L

Un campo de lavanda, la luz del crepúsculo. Casulla púrpura en la sacristía. No son más que vocablos y al tiempo parecen espejos. Un cielo de verano intensamente morado. Nunca he conseguido saber qué dicen de mí. Qué cajón de la memoria abren para encontrar qué circunstancias. Y, sin embargo, trituro amatistas verbales para encerrarme dentro, rodeado de su desposesión, inerte como el deseo conyugal de una losa de granito. Ah, collar de palabras este y todos mis escritos, cómo añoran un cuello real que al llegar la noche, se lo desabroche con descuido y lo abandonde sobre una cómoda.

lunes, 1 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 01



El techo sella pasos 
de alguien en otro piso 
                               G de L.
 
Sé que estoy solo en casa porque me acompañan las tareas de quien habita el piso que hay sobre el mío. Me he sentado junto a la lámpara de pie, con un libro en la mano, y el punto en la misma página donde lo abandoné la víspera. Sobre mi cabeza, la métrica de los pasos, que levemente resuenan en el silencio, desgrana una difusa historia. Del cuarto a la sala, y de esta a la cocina. Y mientras permanezco quieto, se levanta mi pensamiento y recorre el pasillo que conozco en otro que desconozco. Exacta dramatización de mis irrealidades.