martes, 30 de diciembre de 2025

Bye bye 2025



Entre lo que permanece, sea guardado dentro de un baúl en el desván o en cajas apiladas en el altillo de un armario, no queda nada. Ni siquiera es necesario un buen día ir a buscarlo. Porque nunca ha existido ese día. Entre lo que se perpetúa ligado a lo que se narra, una y otra vez, evitando su erosión con breves añadiduras que acaban resistiendo mejor que las certezas, ya nada suena. Porque acaso nadie esté interesado en escucharlo. En aquello en lo que se cree, tampoco está quien lo cree. Es lo que cuenta la fecha de hoy.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Pequeño cuento de Navidad



Este año, la Navidad de los pájaros. Sin propósito, sin horas de cocina, sin nada organizado. No hay que comportarse como adultos castigados sin salir en todo el día. En su lugar, apetece marcharse temprano a caminar para dejar que los pasos sean quienes conduzcan la jornada. Sin itinerarios, sin nada preparado; si hay un restaurante abierto, se entra. Si todos están cerrados, una manzana en una bolsa saca de un apuro. Un día para olvidar ritos. Limpio, ingenuo, trivial. Festividad improvisada. Lo único que ha de contar es la deriva, lo discreto del lugar, la belleza de lo anónimo.
*
Este ano, o Natal dos pássaros. Sem propósito, sem horas passadas na cozinha, sem nada organizado. Não é preciso comportarmo-nos como adultos castigados, fechados em casa o dia inteiro. Em vez disso, apetece sair cedo para caminhar e deixar que sejam os passos a conduzir o dia. Sem itinerários, sem nada preparado; se houver um restaurante aberto, entra-se. Se estiverem todos fechados, uma maçã num saco desenrasca. Um dia para esquecer ritos. Limpo, ingénuo, trivial. Uma festividade improvisada. A única coisa que deve contar é a deriva, a discrição do lugar, a beleza do anónimo.

[Traducción de Eduardo Quina]

viernes, 19 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 05



Es un Guerau idéntico a mí cada persona
                                                            G. de L.
 
En el paso de peatones de una gran avenida comercial, cuando la mudanza de color –del rojo al verde se convierte en pistoletazo de salida, tantas personas que no soy yo me ven enfrente y avanzan hacia mí, que camino hacia ellas porque no soy ellas. En este momento, sus identidades y la mía parecen diáfanas. Pero en el centro de la avenida, cuando quienes se dirigen a calzadas opuestas se entreveran en resquicios que solo surgen para no colisionar unas con otras, en ese instante no puedo ya decir que no sea cualquiera de ellas, pues ignoro quién soy.

lunes, 15 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 04



Con aquella memoria he escrito un cuento
                                                                G.de L.
 
El tres de enero, de un año que confundo con otros, dormitando en un pajar oí un ruido afuera. Con el susto, agarré el macuto y quise incorporarme. La puerta se abrió antes de que lograra ponerme en pie. Quería salir volando y arranqué en cuclillas la carrera que detuve. No era un malhumorado campesino con un garrote quien me miraba. No había nadie. Quizá el viento la empujara. Vi entrar una luz que de inmediato vestí con un jersey de lana sobre una suave piel. Una voz sonó con dulzor. Un aroma a pan recién horneado que nunca percibí.

martes, 9 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 03



Como el niño que quiere arrebatar la luna
                                                             G. de L

Ya madurará, le decía madre a padre cuando ambos se desesperaban ante mis impericias de niño seducido por lo evanescente. Ya le crecerá la mollera. Contemplaba la fruta madura en el cuenco del postre e imaginaba así mi final, como una saturación de textura, color y gusto. No es que lo pensara con estas palabras, sino que después, cuando adquirí los conceptos, seguía siendo el mismo. Y sin que exista ya quien pueda afearme el comportamiento, sigo sin haber aprendido las reglas de la vida adulta, ni las más obvias. Aunque ahora me toque a mí recriminármelo a mí mismo.

viernes, 5 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 02



Arañas el ocaso de amatista
                                        G de L

Un campo de lavanda, la luz del crepúsculo. Casulla púrpura en la sacristía. No son más que vocablos y al tiempo parecen espejos. Un cielo de verano intensamente morado. Nunca he conseguido saber qué dicen de mí. Qué cajón de la memoria abren para encontrar qué circunstancias. Y, sin embargo, trituro amatistas verbales para encerrarme dentro, rodeado de su desposesión, inerte como el deseo conyugal de una losa de granito. Ah, collar de palabras este y todos mis escritos, cómo añoran un cuello real que al llegar la noche, se lo desabroche con descuido y lo abandonde sobre una cómoda.

lunes, 1 de diciembre de 2025

LOS SUEÑOS DE GUERAU 01



El techo sella pasos 
de alguien en otro piso 
                               G de L.
 
Sé que estoy solo en casa porque me acompañan las tareas de quien habita el piso que hay sobre el mío. Me he sentado junto a la lámpara de pie, con un libro en la mano, y el punto en la misma página donde lo abandoné la víspera. Sobre mi cabeza, la métrica de los pasos, que levemente resuenan en el silencio, desgrana una difusa historia. Del cuarto a la sala, y de esta a la cocina. Y mientras permanezco quieto, se levanta mi pensamiento y recorre el pasillo que conozco en otro que desconozco. Exacta dramatización de mis irrealidades.