martes, 23 de julio de 2013

Caligrafías / 4


Avaro de su soledad, delata cualquier acercamiento. Lo repele con la amenaza de oscuridades, esa negrura tejida por el tiempo como pudorosa túnica ante la vida. La caligrafía uniforme del polvo no distingue entre las propiedades de la materia, ni le importa el alfabeto o el idioma que amortaja con su persistencia. Se sabe milicia imbatible, hormiguero en plena actividad reproductora, plaga, epidemia. Se denomina a sí mismo heraldo del señor más poderoso de cuantos rigen el acontecer, el olvido. A diferencia de la muerte, sus suciedades ásperas y secas prescinden de ritos. Esa carencia es, posiblemente, su mayor fortaleza.