jueves, 21 de junio de 2012

Langsam, mit melancholischem Ausdruck


Ausculta la madera el violinista para rastrear en su pasado el instante cuando puede extraer el mayor líquido de una nota. Si bajo los lamentos de un arce, siglos atrás, un enamorado grabó una inicial con la punta de un cuchillo, la tabla armónica devolverá un ápice de sonido gutural. Si nevó profusamente el año posterior a la tala del abeto blanco que el lutier eligió como tapa, las notas huirán añoradas por las ranuras de las eses. El violinista sabe la novela de su instrumento, pero nunca la cuenta. No tiene tiempo. La vida se le va en conocerlo.