jueves, 23 de julio de 2026

Séptimo libro de odas (6)



Nadie la recuerda. A algunos les suena, o por piedad hacia mí dicen que les suena. La compuse cuando era tan joven que ni siquiera supe que aquel tiempo que vivía no era eterno. Con esa convicción llegó a mi silencio su melodía, sobre la que las palabras que había escrito en un cuaderno escolar encajaban con asombroso acierto. La canción se ganó un éxito inmediato. La gente pedía escucharla una y otra vez, en bucle. He pasado la vida cantándola. Ahora ya solo actúo en bares de carretera, pero ya nadie me la pide. Mientras la interpreto, continúan charlando.