miércoles, 28 de enero de 2026

LOS SUEÑOS DE GUERAU 10



Quisiera ser como una breve senda
                                                G. de L. 
  
Que atraviesa la frondosidad de un bosque de castaños en verano. Que serpentea por la ladera de un monte de mediana altura. Que se estremece en la umbría gótica del encinar. Que circunda los campos de trigo recién segados. Que comunica, lejos de la carretera, pueblos vecinos. Que recorre el perímetro completo de un lago. Que conduce a los peregrinos cansados hasta el refugio. Que asciende hasta los picos más altos de la cordillera. Que entrega en cada recodo los secretos de la marisma. Que continúa la orientación de los acantilados desde su cresta sin asomarse nunca a su escarpe.

viernes, 23 de enero de 2026

LOS SUEÑOS DE GUERAU 09



¿Endecasílabos o alejandrinos?
                                        G. de L.
  
-Lo que se dice una aventura.
-Diría sin dudarlo que épica.
-¿Épica? ¿Por qué?
-Sí, una gran aventura épica.
-Ni se me había ocurrido. Aunque pensándolo bien, mejor lírica.
-En absoluto. Lo que me has contado carece de lirismo.
-¿Nada?
-Sustancialmente nada.
-¿Hay más épica?
-Desde luego.
-Pues no recuerdo haberlo vivido así, épicamente.
-Estoy convencido.
-¿Cómo puedes estar seguro, si no fuiste tú quien la vivió?
-Pero me la has explicado.
-¿Épica?
-Sin duda.
-Pues, ¿sabes qué? Te la conté mal. En algo debí de equivocarme.
-Claro: en vivirla.
-¿Yo?
-Que te pasara a ti es echarla a perder.

lunes, 19 de enero de 2026

LOS SUEÑOS DE GUERAU 08



Un arlequín minúsculo patina en cada ojo
                                                               G. de L. 
 
Persianas de comercio, los párpados se abren a una hora y se cierran cumplida la jornada. Se construye el mundo a imagen del cuerpo mientras se explica que el modelo es el alma. De ahí que las encrucijadas de caminos sean el origen de tantas poblaciones, donde se plante una cruz, la vida parece a cobijo de la penosa condición de ser mortal. En algún momento no quise abrir los párpados solo para registrar en la caja las ganancias de lo mirado. Enganchar un cartel alquilándolos tampoco era la solución. En la pista de patinaje, una tarde invernal, descubrí otra.

miércoles, 14 de enero de 2026

LOS SUEÑOS DE GUERAU 07



Quien seré en el futuro me alborota
                                                    G. de L.
  
Nada hay en el paisaje que altere la ruta ferroviaria. Abstraída en su propia efervescencia mecánica, la locomotora transita indemne al fulgor exterior, aunque en su interior albergue una maleta de vendedor ambulante de miradas. Entre ellas, la mía. Cuando viajo, no sé muy bien dónde reposar el pensamiento. Con frecuencia abro un libro del mismo modo que el loro se sujeta a la única barra que cruza el breve espacio de su jaula. Eso es el presente. Pero resulta peor el futuro, que es donde se refugian los remordimientos y la pesadumbre por lo que ya no ocurrirá nunca.

jueves, 8 de enero de 2026

LOS SUEÑOS DE GUERAU 06



Con un jersey precioso de flores y sortijas
                                                                G. de L.
  
La tarde se ensimisma y ya no atiende a tránsitos ni a necesidades. Han cerrado el súper y la ferretería, los niños han desertado del columpio, un taxi aguarda en una esquina un quimérico viajero que nunca soy yo. Qué poco dura así la tarde, aún húmeda de luminosidad y silencio, vestida de sport, con zapatillas ligeras y la melena recogida en una coleta. La hora se apropia de mis palabras y me ruega que la dibuje en el cuaderno como quien desde la soledad escribe una carta de amor e imagina, entre líneas, la conversación que solo amputada existe.

lunes, 5 de enero de 2026

Carta a los Reyes Magos



Queridos Reyes Magos: ninguna magia quiero para mí este año. Después de tantas décadas desenvolviendo regalos, creo que los tengo todos. Uno más, me alegraría, claro, cómo no, pero lo abandonaría en un estante en espera de alguna ocasión oportuna que quizá nunca se presente. El encanto, indudable, de vuestra generosidad seguro que lo necesitan más justo allí por donde pasasteis en el primer viaje que emprendisteis. Entonces los campos parecían un desierto, hoy lo son pero ya no hay campos, sino un cementerio que necesita de toda vuestra magia para recuperar la alegría y la vitalidad que han desterrado.

jueves, 1 de enero de 2026

Relatillo de Año Nuevo



Salgo de casa, como cada día, y de repente no sé dónde estoy. No reconozco nada. La lóbrega calleja donde vivo, una avenida. Reluciente, de película americana filmada en la costa oeste. Coches espectaculares transitando, ninguno aparcado con las ruedas invadiendo la acera, como me sacan de mis casillas a menudo. Los vecinos, transformados. Qué trajes, qué colores, qué sonrisas. Busco las cámaras, por si todo es un decorado, pero sigo adelante y el mundo parece aún cubierto con el celofán de la tienda. Feliz Año, me canturrean todos los desconocidos. Contrariado, me pregunto cómo se regresa a la Nochevieja.