Juan Manuel Uría (1976) reúne en este libro las dos caras de su actividad, como escritor y artista plástico. En ambas descubre el tono exacto que exige el haiku para encarnar la época contemporánea. La poética aparece explícita en la primera composición: «Abro los ojos: / ante mí lo que veo / y lo escondido». Que es también la clave del volumen, capaz de encontrar en instantes de la vida cotidiana, en gestos mínimos, en observaciones muy menudas... significados ocultos, su trascendencia. Un simple trazo que desvela de repente la profundidad posible de la escritura. Lo mismo que anhelan los haikus gráficos.