miércoles, 8 de abril de 2026

Sexto libro de odas (3)



Entre las piedras que trazan la circunferencia del pozo han prendido algunas matas que crecen muy finas y se estiran tratando de alcanzar el brocal, donde aún llega un ápice de luz. Cuando subo un cubo de agua, a veces su vaivén arranca una hoja que la humedad pega al zinc. Al alcanzar la altura de la polea, su verdor se ilumina con un rayo justo antes de que mis dedos la arranquen y la dejen caer al suelo, donde llega mariposeando como quien va donde no quiere ir. No puedo decir que no sepa que es mi exacto retrato.