JOSÉ ÁNGEL CILLERUELO / LIBROS / ESCRITURAS

lunes, 27 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones *******



Me preguntáis por qué no os acompaño en el paseo que emprendéis cada atardecer hacia el jardín por el sendero de las hortensias. Os preguntáis también por qué, a la vuelta, califico los versos que habéis escrito como superficiales y las correcciones que os propongo, sin haber ido, os parecen que ahondan en lo que deseáis expresar y no habéis sabido cómo. Qué interesante esta cuestión. La respuesta, como todas, es sencilla. Cada anochecer, cuando os vais, me adentro en el jardín con la azada y una tinaja de agua fresca y limpio y riego cada una de las plantas.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones ******



Levantad los ojos de la tablilla donde andáis peleándoos con las palabras. La cítara debéis acomodar a los pies de una columna, en el peristilo. Salid del atrio y es conveniente que busquéis una altura desde donde contemplar la puesta de sol sobre la línea del horizonte marino. Admirad intensas, con fruición, los colores que iluminan la oscuridad de vuestras pupilas. Disfrutad. No os digo más. Gritad, si la soledad os lo permite, que es lo más hermoso que habéis visto nunca. Y luego, de vuelta al olvido, empuñad el cálamo de junco como si no hubiera llegado la noche.

sábado, 18 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones *****



Hablemos de las palabras, ¿es lo que os gustaría que hiciéramos ahora? Ya veo que sí. También me apetece. Las palabras. Veamos qué se puede decir de ellas. Ayudadme. Imaginad que salís al campo después de un día de lluvia. Aspiráis el aroma de la hierba mojada, de los árboles, de la tierra húmeda. De repente, os detiene un charco en el que os emboba, como si fuera un espejo, el cielo. Os encaramáis sobre él y ¿qué veis? Exacto. Os veis a vosotras reflejadas. Pues bien, es lo mismo que contemplar los vocablos ahí detenidos en lugar de usarlos.

martes, 14 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones ****



No son albañiles, fijaos, los que construyen esta casa, sino orfebres de paciencia. Sus manos perfeccionan los adobes con la medida exacta de barro y paja. Las horas ciertas de sol los endurecen, la cuerda señala su lugar equilibrado en el muro. De cada ladrillo y de cada piedra depende la solidez del conjunto. Y al otro lado observad el trabajo de los ebanistas. Con qué destreza tratan la áspera madera hasta que pueda ser acariciada por las manos de un niño. No solo hay que estudiar música y caligrafía para desempeñar el oficio de fijar canciones en las tablillas.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones ***



Un día húmedo, sofocante. Lo estáis sintiendo. Las nieblas se comen una parte de la isla. El mar comparece como amenaza. El viento que expulsa maltrata los arbustos que han prendido en las ranuras entre las piedras. Los pájaros no vuelan, agazapados en su escondite anuncian presagios funestos. Ni sé por qué os habéis aventurado a salir de Ereso en una mañana tan desapacible. Vuestros cuerpos, bañados en sudor, afean con manchas el brillo de las túnicas. No me hubiera extrañado nada haberme encontrado hoy aquí en soledad, puesto que tenía previsto abordar los nadires del encuentro con la belleza.

domingo, 5 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones **



Qué escaso interés tiene malgastar el pensamiento en la percepción de lo indeseable. No a las lluvias torrenciales, no al sol de la canícula, no al viento enervado, no al oleaje sobre las tablas del barco, no a los ladridos estridentes del perro. ¿Qué dios os escucha que pueda complacer tantos deseos? Estáis cerrando los ojos para mirar, ¿qué veréis entonces? Un no gigantesco que amuralla los campos, el monte, el mar, vuestros vecinos, algún familiar. Los envuelve y os envuelve, alejadas del instante en la melodía de la existencia, aquel que, bien templado, ha de sonar en la cítara.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Safo | Lecciones *



He visto que algunas de vosotras madrugáis el día que sigue a una noche de galerna. Tras una caminata entre las nieblas de la mañana os dirigís hacia la playa más occidental de la isla. Reconoced lo que buscáis en la arena húmeda cuando es abandonada por la ola, mezclado con los cantos que el agua alisa. Hasta remangáis la túnica en el regazo para depositar los pequeños hallazgos. Conchas nacaradas, caparazones que brillan, valvas que cobijaron alguna perla. Sé que anheláis reunir una colección que adorne vuestro poema. Pero debéis devolverlo todo al mar. No son las palabras certeras.